“Nadie debería tener que cambiarse en el suelo de un baño”

Hace dos años, a Eriz Delgado, ex alumno del Postgrado en Accesibilidad y Diseño Universal, se le cayó el alma a los pies. Participaba en la organización de unos talleres de baile inclusivo abiertos a personas con diversidad funcional y, a pesar de haber organizado todo al detalle para garantizar la accesibilidad de todas ellas, ni él ni sus compañeras habían reparado en una necesidad fundamental. “Nos dimos cuenta de que había familias que tenían que cambiar a sus seres queridos en el suelo, en el maletero de sus coches y que algunos acabaron yéndose del taller habiéndose hecho sus necesidades encima”, relata.

A partir de ahí, Delgado empezó a investigar la realidad a la que se enfrentan en su día a día las personas que necesitan asistencia en su higiene diaria y en la falta de espacios específicos habilitados para ofrecer esa ayuda. Según sus cálculos, en España alrededor de 235.000 personas -esto es, una de cada doscientas personas- requiere de asistencia en su higiene diaria y esto condiciona enormemente su día a día. “Muchas de estas personas, por no tener un sanitario acorde a sus necesidades, salen de casa con el cronómetro puesto porque tienen que volver a casa a tiempo o, peor aún, directamente ni salen de sus casas”, denuncia.

En julio, junto a varias compañeras, constituyó la Asociación para la Coordinación de Cambiadores Inclusivos (ACCI), con la finalidad de impulsar la creación de este tipo de espacios adaptados e incorporarlos en las normativas de edificación. De momento, han puesto en marcha una campaña de crowdfunding para fabricar un cambiador inclusivo móvil e iniciar una campaña de sensibilización con la finalidad de que “nadie se pierda una fiesta por no poder ir al baño”

“Nadie debería tener que cambiarse en el suelo de un baño”