“Me gustaría que mi arquitectura acabe siendo interesante y, por momentos, rara”

A sus 18 años, Ana Giorgadze se define como una persona extrovertida. Su carácter abierto y aventurero le ha llevado a recorrer más de 3.500 kilómetros desde Tbilisi (Georgia) para estudiar en UIC Barcelona School of Architecture. “Espero que mi arquitectura acabe siendo interesante y, por momentos, rara”, afirma. Para Ana, una buena obra arquitectónica debería ser capaz de poder inspirar a los demás y mejorar la vida de la gente.

“Me gustaría que mi arquitectura acabe siendo interesante y, por momentos, rara”

“Como arquitecta, mejorar la vida de mi familia es el mayor orgullo de mi vida”

Belén Vaz Luis ha tenido claro desde pequeña que quería aportar su grano de arena a la sociedad y que no quería estar simplemente de paso. “Cuando era niña mi madre me llevaba al parque y yo veía que había abuelos que no podían jugar con sus nietos y gente que vivía en los bancos en los que yo jugaba. Eso me hizo pensar que tenía que aportar algo a la sociedad. Quería mejorar su calidad de vida”.

Dado que su familia trabaja en la construcción y, gracias a haber vivido muy de cerca la discapacidad, Belén Vaz se decantó por estudiar Arquitectura. Al acabar la carrera, se especializó en accesibilidad cursando el Postgrado en Accesibilidad y Diseño para Todos de UIC Barcelona. Fue la primera alumna de las 7 ediciones de este programa en obtener una cualificación de 10. “La medicina no es la única disciplina que mejora la salud y la calidad de vida. Amo la arquitectura y creo que también es una herramienta capaz de crear y mejorar la vida de las personas.”

“Como arquitecta, mejorar la vida de mi familia es el mayor orgullo de mi vida”