“Es vital recuperar la dimensión intelectual y política de la figura del crítico”

El pasado jueves 27 de septiembre, Fredy Massad (Buenos Aires, Argentina), profesor de Teoría y Crítica de Arquitectura en UIC Barcelona School of Architecture, presentó su libro Crítica de Choque (Qut Ediciones) en la Cooperativa d’Arquitectes Jordi Capell.

Este volumen viene precedido por una edición publicada hace un año en Argentina y coeditada, bajo título homónimo, por Bisman Ediciones y la Universidad de Palermo. En sus páginas, Massad analiza lo sucedido en el ámbito de la arquitectura durante los últimos diez años y lo hace desde la convicción personal de que resulta imprescindible, en los tiempos que corren, reivindicar la función del crítico de arquitectura. “Soy crítico por disconformidad” o así, al menos, se define en la descripción del blog “La viga en el ojo”, que desde 2013 dirige en el diario ABC.

Ese mismo principio, el de la disconformidad, es precisamente el que rige la enseñanza a sus alumnos. “Mi objetivo esencial es sacarlos de la comodidad y la pasividad, que piensen de manera autónoma”.

Hoy, aprovechando la publicación en España de Crítica de Choque, conversamos con el profesor Fredy Massad sobre el estado de la crítica de la arquitectura en nuestro país.

 

 

critica_de_choque_libro

 

¿Cómo surge la idea de escribir este libro?

Surge de la convicción personal de que es imprescindible reivindicar la función de la crítica. De que hay que romper con el tabú generalizado y conformista de que la crítica debe ser abolida o, cuanto menos acallada, porque perturba demasiados intereses en estos tiempos exacerbados de dominio del buenismo y posicionamientos maniqueos.

Es una reivindicación que planteo desde el propio ejercicio de examinar qué ha sucedido dentro de la arquitectura durante los últimos diez años.

En líneas generales, ¿podrías ofrecernos una breve panorámica sobre qué es lo que se va a encontrar el lector?

Como digo, llevo a cabo un análisis personal severo, escéptico y, a veces, pesimista de la cultura arquitectónica durante los años de la crisis. En él queda patente cómo en ella subsisten viejos modelos personalistas y jerárquicos. Expongo cómo han ido mutando, cambiando de rostros y territorios, únicamente para perpetuar las reglas de la arquitectura del espectáculo y su connivencia con los poderes fácticos globales.

Ejerces la crítica arquitectónica en el blog “La viga en el ojo” -para el diario ABC- y en multitud de publicaciones especializadas. ¿Cuál es el estado de la crítica arquitectónica, bajo tu parecer?

Está en un momento muy difícil, del que se puede salir solamente si se cambian a fondo las reglas del juego. El auge del personalismo de la generación de los starchitects puso a los críticos a su servicio. Por interés propio, los críticos se convirtieron en encubiertos publicistas y modeladores de personajes, desvirtuando así la sustancia de su labor.

Es vital recuperar la dimensión intelectual y política de la figura del crítico, de manera que sea una voz que razone desde el criterio independiente y aporte tanto a su disciplina de estudio como la sociedad argumentos que contribuyan activamente a producir diálogos, discrepancias, acuerdos, conocimiento, vocación de pensar…

Por otro lado, la falsa democratización que brindan las redes sociales y los medios de comunicación digitales han propiciado mucho más ruido que ideas. El pensamiento se ha empobrecido, incluso envilecido, y la consecuencia ha sido una debacle cultural de la que será complicado salir.

Te defines como “crítico por instinto de disconformidad”. ¿Peca la crítica de la arquitectura actual de ser demasiado condescendiente, conformista y elitista?

Absolutamente. Por eso se tiene a menudo la sensación de cierta soledad, de la imposibilidad de encontrar interlocutores con los que pueda establecerse un diálogo, sea desde el acuerdo o desde el desacuerdo. Todo se ha hooliganizado: las ideas se han perdido en pos del servilismo y la defensa a ultranza de idearios fanáticos.

Y esto no es sólo algo que suceda exclusivamente en el mundo de la arquitectura. Basta con asomarse a cualquier tertulia política para comprobar que ya no hay diálogo, ni interés en rebatir con argumentos razonados ni en escuchar al otro, sino que todo consiste simplemente en proceder a un ataque y derribo grosero y agresivo.

Todo son monólogos prefabricados y servilistas. Y, aunque suene a cliché, es lamentablemente cierto que todo se parece cada vez más a Sálvame.

Ejerces como profesor de la asignatura Teoría y crítica de la arquitectura en nuestra escuela. ¿Cuáles son los valores que intentas trasladar a tus alumnos y alumnas? 

Mi objetivo esencial es sacarlos de la comodidad y la pasividad, que piensen de manera autónoma. Que adquieran cultura, que es una forma de adquirir libertad. Que crean y defiendan sus propias ideas para salir de la inercia uniformadora que aboga por el utilitarismo del pensamiento. Que sean individuos de criterios independientes, con más preguntas que respuestas.

 

Marcos Doespiritusanto – Responsable de Comunicación UIC Barcelona School of Architecture

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s